La población estudiantil de la Universidad Mons. Oscar Arnulfo Romero es actualmente de 1,200 estudiantes y es mayoritariamente de origen rural o cuasi rural. De ellos/as, el 12% son beneficiarios/as de nuestro programa de becas.
Más del 90% de nuestros estudiantes proceden de los 33 municipios del Departamento de Chalatenango, y de otros aledaños como Aguilares, El Paisnal y Suchitoto, mismos que fueron fuertemente afectados por el pasado conflicto armado (1980-1992).
Muchos de nuestros estudiantes son originarios del área rural de tales municipios y otros de las cabeceras municipales, pero éstas,
si bien administrativamente se consideran urbanas, realmente son pueblos pequeños o cuando más medianos (el menor tiene 862
habitantes y solamente 4 de ellos pasan de 10,000 habitantes), por tanto, su población es culturalmente más rural que urbana por su
fuerte arraigo a la comunidad local y porque básicamente depende de actividades tradicionales relacionadas con la agricultura, la
ganadería, el comercio local, las artesanías, la pesca y otras.
El Departamento de Chalatenango y en general la región norte del país ocupan los primeros lugares en el mapa de pobreza de El Salvador.
Diez municipios del Departamento están en el rango de pobreza extrema severa con tasas que van del 45.8 % al 59.7 %.
Un número considerable de nuestros estudiantes son financiados por sus familiares que viven y trabajan en el exterior, especialmente
en los Estados Unidos de América. La recesión económica en ese país, y la consecuente baja en las remesas, está
afectando la capacidad de los estudiantes de financiarse los estudios en la Universidad Monseñor Romero.
Como respuesta a esta grave situación económica que se hace patente en el día a día de la Universidad, ésta ha contado siempre con un programa
limitado de becas que ahora necesita relanzar con más fuerza y con más claridad, para apoyar a estudiantes, con capacidad de liderazgo,
cuya única oportunidad de proseguir sus estudios universitarios es contar con una beca, o media beca, que supla el apoyo que sus familias no pueden
proporcionarles por la precariedad de sus ingresos.
Estas becas se atribuyen combinando los criterios de precariedad o necesidad económica del o la estudiante y de su familia, con el control y
exigencia de su rendimiento académico (según reglamento). Se trata de crear condiciones positivas para que hijas e hijos de campesinos y trabajadores
pobres tengan acceso a la educación universitaria, de modo que a la vez que cursan una carrera profesional, mejoren sus capacidades sociales y técnicas
y se involucren en el desarrollo de sus comunidades y de su región.
Nos proponemos inducir de manera especial a los becarios para que aprovechen las ventajas formativas y de responsabilidad social que impulsamos por medio de los
programas de investigación universitaria y de Proyección social.
En muchos casos, un estricto proceso de selección y recomendación de becarios ya viene avalado por la organización comunitaria o parroquial de origen del estudiante.
En otros casos, los gobiernos locales becan en nuestra Universidad a estudiantes en quienes se combinan la situación de pobreza de su familia con un buen record escolar
y de liderazgo comunitario.
En esta última categoría de becarios de las alcaldías municipales, hemos heredado un compromiso de otorgar por parte de la Universidad Mons. Romero media beca por
cada beca completa que ellos patrocinan.
Esta modalidad es interesante por cuanto estimula la participación de las autoridades locales en la creación de oportunidades de educación superior para
jóvenes de escasos recursos económicos de sus localidades y estamos estudiando su importancia y a la vez sus implicaciones para las finanzas de la
Universidad en las condiciones actuales.
Cómo puede patrocinar usted a un/una estudiante?
En este momento tenemos más de cien estudiantes en lista de espera quienes con urgencia necesitan su ayuda y con urgencia necesitamos incrementar el número de personas y/o las
organizaciones patrocinadores nacionales o internacionales para patrocinar estudiantes.